Estilográficas de Despacho (I)
Domingo, junio 23rd, 1996Otra modalidad menos frecuente de coleccionismo de estilográficas, aparte de las ya referidas,
tenemos en los instrumentos de escritura de despacho y, dentro de éstos, principalmente en estilográficas anteriores a los años sesenta y, en la época contemporánea, incluiremos también los bolígrafos.
Todos hemos visto alguna vez, en el despacho de algún familiar o tal vez en de nuestro abuelo, o puede ser que tenemos grabadas en nuestra mente en las imágenes de multitud de películas de blanco y negro, como, encima de las mesas de los maestros, notarios, abogados, médicos, etc., etc., casi siempre profesiones de raigambre liberal o intelectual, aparecía un protagonista central,que por su estilizada silueta destacaba sobre el resto de los objetos: libros, legajos o papeles dispersos. Esta silueta era una pluma estilográfica que después del nacimiento de la pluma fuente -esto es, la pluma con capacidad de almacenar en su interior tinta para escribir, sin necesidad de cargar el plumín cada cinco u ocho líneas de texto escrito-, se convirtió en pluma palillero para no perder la tradición de épocas anteriores (el palilleropluma de ave del escribano).
Las estilográficas de despacho daban una imagen de respeto y empaque -sobre todo en un territorio poco alfabetizado como el nuestro- y al observarlas, se pensaba en qué documento importante, para bien o para mal, habría sido o estaría a punto de ser redactado o rubricado por ella. Además de su forma definitoria, larga y puntiaguda que permitía abrir la numerosa correspondencia recibida por estos profesionales- se diferenciaban de las de bolsillo por la carencia de capuchón. Ésta falta, se
suplía con un pesado pie mineral o sopolte, con base metálica generalmente, sobre el que se colocaba una cabeza portante hueca, con un mecanismo giratorio -en las más lujosas-, en cuyo interior rosca do o liso se ajustaba la pluma, como en el capuchón normal, al cual se asemejaba. El giro de la cabeza y cuerpo al unísono y en todas las direcciones facilitaba el acceso a la misma
desde cualquier lugar de la mesa de trabajo, con una diferencia, las de uso público y las más baratas, sólo admitían el giro en un eje vertical y el pie estaba fijo (atornillado, en las de uso público, y el cuerpo llevaba una cadenilla para evitar los hurtos).
En España se fabricaron gran variedad de plumas de despacho, algunas verdaderamente insólitas con unos colores y fantasías inauditas para la época (se pueden apreciar en la fotografía) y que, curiosamente, rompían la seriedad y formalidad habituales en estas piezas.
Conjunto de estilográficas de despacho que comprende, en su totalidad, una magnifica colección de marcas españolas,de entre los años cuarenta al sesenta, sin estrenar (llevan el sello del impuesto administrativo), de las firmas: REGlA, FONIJOY’S, TEFLOCAN, CIROS, INOXCROM, LUMEBAL, etc., y otras sin marcar; también se encuentran entre el conjunto tres PARKER y una SHEAFFER’S. En algunas puede verse la palanca de carga. Fabricadas en diversos materiales: celuloide, ebonita e inyectado. Los plumines de oro son escasos, abundan los de latón dorado.


De 1905 a 1910
De 1920 a 1925
De 1933 a 1940
De 1947 a 1972
Desde que conozco a SACRISTÁN, he sido testigo de muchos de sus hallazgos y del tesón, cariño y sentido común con el que pacientemente ha completado su colección. Una de las virtudes de SACRISTÁN es su capacidad de transmitir el entusiasmo por las plumas estilográficas a cualquier persona que se le acerque a solicitarle asesoramiento. Para formar su colección, SACRISTÁN ha dado prioridad en conseguir primero una pieza de cada modelo, para luego completar las diversas versiones.
En este artículo voy a referenciar, dentro de la serie iniciada en el número 3 de la revista, y para finalizarla, la industria japonesa de estilográficas en sus tres principales marcas: SAlLOR, PILOT y PLATINUM; me serviré para ilustrarlo de uno de los mayores logros conseguidos: las piezas NAMIKI-DUNHILL, fabricadas por PILOT.
Mark Dunhill, uno de los bisnietos de Alfred Dunhill, el creador de la colección NAMIKI-DUNHILL, visitó la Feria de Londres el pasado septiembre, compartiendo inquietudes con los diferentes expositores, pues no en vano es el actual Director del Departamento de Objetos de Escritura de la firma DUNHILL. Por evidente lógica, y más al contar con la previsión del texto presente, conversamos con él.
En cuanto al catálogo, por lo que he dicho, no existe ninguno completo. El Museo Dunhill ha conseguido hacerse con una sustanciosa colección DUNHILL-NAMIKI entre los que se encuentran estilográficas y un lápiz de forma cónica que puede mantenerse vertical. La COLECCION DUNHILL-NAMIKI, reunida hasta la actualidad, está clasificada y bien documentada.
Voy a dejar a un lado las plumas objeto de colección, y realizando un pequeño inciso, voy a escribir de otro campo que complementa y, sobre todo, enriquece el mundo del coleccionismo de la estilográfica.
Los anuncios antiguos, a menudo, son más raros que las plumas anunciadas, y la medida de este hecho viene dada por los extraordinarios precios conseguidos en algunas subastas por signos, carteles, objetos, etc., promocionando la pieza a vender.
Pero para el ávido coleccionista, no hay sólo carteles publicitarios; se fabricaron multitud de objetos funcionales que además de su misión específica como calendarios, tinteros, encendedores, secantes, relojes, termómetros, barómetros, tarjetas postales, lámparas, bandejas, etc., cubrían la función comercial de promocionar una marca en concreto.
En el viejo continente tres países se disputaban, al comienzo del siglo XX, el primer puesto en la industria de la estilográfica; por aparición cronólogica: ALEMANIA, REINO UNIDO E ITALIA.






